Nuevos artículos

Archivo

abrir las puertas y romper las cadenas

Wednesday, September 26th, 2007

Amadísimo Jesús… sé que hace unos días que no te escribo… pero Tú sabes que me siento cansado y falto de inspiración… es como si me hubiera quedado seco de momento… como si no encontrara el camino hacia Ti…

Durante este día he estado pensando en la reflexión al Espíritu Santo que leí esta mañana… y cómo a veces hace falta la sacudida de un terremoto para poder abrir el corazón a su acción… para que con su sacudida, el Espíritu Santo pueda “abrir nuestras puertas y romper nuestras cadenas”

Sé que durante estos últimos cinco años has hecho muchos cambios en mí… tan así que cuando miro hacia atrás, no entiendo cómo pude vivir la vida que viví… tan lejos de Ti… tan apartado de tu Amor y tu Misericordia…

Por eso, en esta noche quiero darte gracias por todos esos “terremotos” que he encontrado a lo largo de mi vida… porque cada uno de ellos me iba acercando un poco más a Ti… porque con cada sacudida, me iba despojando del “hombre viejo” para que el Espíritu Santo fuera formando una nueva criatura en mí…

Te doy gracias por tu Madre Santísima… porque sé que ella me acompañó en los momentos que más perdido y más solo me encontraba… y porque sé que sigue a mi lado, cuidándome y guiándome hacia Ti…

Por último, mi Señor y mi Dios… no sé cuál es el propósito de esta sequedad… pero confío en Ti y en Tu Providencia… y te ruego que me des la fortaleza para enfrentar las pruebas y tormentas que Tú permitas… la perseverancia para seguir adelante, no importa que tan arduo parezca el camino… la paciencia para esperar en Ti y en Tu Misericordia… y la sabiduría para dentro de cada situación o problema, aprender a amarte cada día más…

Por todo… ¡muchas gracias, Señor!



Espíritu Santo, enséñame a esperar

Saturday, September 22nd, 2007

Mi buen Jesús… esta mañana, cuando oraba al Espíritu Santo con la oración que tiene el librito Los cinco minutos del Espíritu Santo para este día, pensaba en cómo has ido cambiando mi vida… cómo, de una persona impaciente, has ido cultivando en mí las virtudes de la paciencia y la perseverancia… y reconozco que no ha sido fácil… porque a esperar, sólo puede aprenderse esperando… y la perseverancia sólo se consigue levantándonos después de cada caída… pero que maravilloso es cuando, después de esperar perseverando, vemos la grandeza de la obra que Tú has hecho en nosotros…

Señor… ¿por qué nos cuesta tanto entender que cada cosa tiene su tiempo?… queremos que todo se realice a nuestro antojo y conveniencia… y no comprendemos que Tu tiempo, no es necesariamente el nuestro… por eso, hoy recordaba las palabras del sabio,

Todo tiene su momento, y cada cosa su tiempo bajo el cielo:

Su tiempo el nacer, y su tiempo el morir; su tiempo el plantar, y su tiempo el arrancar lo plantado. Su tiempo el matar, y su tiempo el sanar; su tiempo el destruir, y su tiempo el edificar. Su tiempo el llorar, y su tiempo el reír; su tiempo el lamentarse, y su tiempo el danzar. Su tiempo el lanzar piedras, y su tiempo el recogerlas; su tiempo el abrazarse, y su tiempo el separarse. Su tiempo el buscar, y su tiempo el perder; su tiempo el guardar, y su tiempo el tirar. Su tiempo el rasgar, y su tiempo el coser; su tiempo el callar, y su tiempo el hablar. Su tiempo el amar, y su tiempo el odiar; su tiempo la guerra, y su tiempo la paz.

¿Qué gana el que trabaja con fatiga? He considerado la tarea que Dios ha puesto a los humanos para que en ella se ocupen. Él ha hecho todas las cosas apropiadas a su tiempo; también ha puesto el mundo en sus corazones, sin que el hombre llegue a descubrir la obra que Dios ha hecho de principio a fin.

Eclesiastés 3, 1-11

Espíritu Santo… enséñame a esperar con calma, confiando en que Tú guías cada uno de mis pasos… a esperar calladamente, haciendo silencio en mi interior para que mi corazón pueda escuchar tus susurros… a esperar sin nada, consciente de mi pobreza y esperándolo todo de Ti… a esperar orando, para que mi alma siempre este dispuesta a lo que Tú le pidas… enséñame esperar con el gozo y la alegría de quien se sabe que espera en Ti…



para que seas Tú quien viva en mí

Thursday, September 20th, 2007

Mi buen Jesús… quiero comenzar este día dándote gracias por la reunión que tuvimos anoche en el grupo de oración… no cesa de maravillarme toda la gracia, el amor y la paz que derramas, semana tras semana, sobre ese santo hogar… la forma como se siente Tu presencia y la presencia de Tu Santísima Madre… y la fuerza con la que obra el Espíritu Santo sobre instrumentos tan indigno como nosotros… quiero darte las gracias, especialmente por estas últimas semanas y los hermosos regalos que nos has hecho en cada una de las reuniones… me hiciste recordar el tiempo cuando teníamos a Evaristo con nosotros… ¡Gracias por amarnos de esta manera!!!!

Esta mañana, también, quiero seguir pidiéndote todas las intenciones que se presentaron anoche… Tú conoces cada uno de esos hermanos… conoces sus faltas y sus debilidades… sus necesidades y sus miserias… conoces sus mentes y escrutas sus corazones… Tú, Señor, Tú lo sabes todo… por eso, hoy quiero pedirte que se obre Tu Voluntad en cada uno de ellos… Tu plan es perfecto, nacido de amor perfecto… por eso te entrego todas sus intenciones y necesidades… las deposito en Tu Sacratísimo Corazón… y las sumerjo en Tu insondable Misericordia… ¡Gracias…. gracias… muchísimas gracias, Señor!!!

Jesús… antes de irme a trabajar, quiero ofrecerte este día… te entrego mis ojos, mi boca, mis oídos; que todo lo que vea, diga y escuche sea para Tu gloria… te entrego mis manos, para obrar cómo Tú quieras que obre… y mis pies para ir dónde me llames… te entrego mis pensamientos, para que piense solamente en Ti… y te entrego mi corazón, para con Tu amor, amar a todos los hermanos que hoy pongas por mi camino…

Permíteme ser reflejo tuyo… instrumento tuyo… que en este día, pueda morir un poco más a mí, para que seas Tú - mi Señor y mi Dios - para que seas Tú quien viva en mí…

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo,
como era en el principio, por los siglos de los siglos…
Amén



por siempre y para siempre, Señor

Tuesday, September 18th, 2007

Mi buen Jesús… hoy quiero darte las gracias porque, como cada martes, salí renovado después del rato que pase contigo en la capilla… ¡cuánta falta me hace hacer esta pausa en la semana!!!… si no fuera por que Tú me sostienes cada martes, no sería capaz de dar ni un paso… gracias, Señor… gracias por todo el amor y la misericordia que derramas sobre mí…

¿Sabes?… de verdad no entiendo porqué más personas no van a visitarte a la capilla… tanta necesidad que hay en el mundo… tantos problemas… tanto sufrimiento… y son tan pocos los que van donde Ti: el Dios Vivo… el único que puedes hacer algo por ellos… Me resulta tan irónico que las oficinas de los psiquiatras y psicólogos estén siempre llenas… con citas hechas con semanas de anterioridad… pero cuánto nos cuesta sacar una hora para pasarla contigo, Señor… ¡cuánto!!!

Jesús… hoy recordaba cómo los fariseos te acusaban porque comías con publicanos y pecadores… por eso esta noche quiero darte las gracias… y alabarte… y bendecirte… porque han pasado dos mil años y todavía sigues rodeándote de miserables pecadores como yo… todavía sigues abriendo Tu Corazón y recibiéndonos en él… y todavía sigues sanando nuestras heridas… y confortándonos en nuestras penas y dolores…

Gracias, Señor… gracias por la esperanza de que a pesar de mis faltas y pecados… si confío en Tu Amor y Tu Misericordia… un día podré llegar a estar junto a Ti… para con los ángeles y los santos alabarte y glorificarte por siempre y para siempre, Señor…



Ven Espíritu Santo… y tócame

Sunday, September 16th, 2007

Amadísimo Jesús… hoy pensaba en cómo me resulta fácil relacionarme contigo y con el Padre, pero me cuesta hablarle y abrirme al Espíritu Santo…

Él vive en mí desde mi bautismo… me ilumina, me guía y me dirige… me infunde el amor que siento por Ti… y me revela el Amor que Tú sientes por mí… es Él quien me concede los dones y carismas que pongo a Tú disposición cada día… y obra en mi mente, mi alma y mi corazón… sanando las heridas que yo mismo me he causado por mi soberbia, mi orgullo y me egoísmo… arrancando todo lo que no te pertenece… y sembrando en mí el perdón, el amor y la paz que sólo Tú puedes y quieres darme…

Jesús… está noche vengo a Ti para pedirte que me concedas una nueva y fuerte unción de tu Santo Espíritu… Señor… es Él quien nos enseña a orar e «intercede por nosotros con gemidos inefables»… es Él quien nos revela la Verdad, Tu Verdad… y es Él quien nos impulsa a dar testimonio con nuestra vida, porque nos santifica y transforma nuestros corazones a imagen Tuya…

Audio clip: Adobe Flash Player (version 6 or above) is required to play this audio clip. You also need to have JavaScript enabled in your browser.

Espíritu Santo… ven y tócame… inúndame con Tu santa presencia… lléname e inflama mi alma con el fuego de Tu Amor… renuévame… conviérteme… transfórmame… y forma en mí una vida nueva… una vida llena de Ti… para que viviéndola, pueda amarte así como me amas Tú…



Señor, tú me sondeas y me conoces

Thursday, September 13th, 2007

Mi amado Jesús… hoy pensaba en todo lo que has hecho en mí durante estos últimos años… y no dejo de maravillarme de la forma en cómo Tú has ido transformando mi vida y mi corazón… es en estos momentos que comprendo ese refrán de que Tú “escribes derecho con líneas torcidas”… no por lo derecho de mi nuevo caminar, sino por lo torcida que estaba mi vida cuando fijaste Tu mirada en mí…

Es también en estos momentos que comprendo lo poco que soy y lo mucho que me falta por crecer… porque no importa lo que yo trate de esforzarme, cada pequeño paso que soy capaz de dar, es porque Tú me cargas, me impulsas y me sostienes… y sé que si retiraras Tu vista de mí tan sólo un instante… caería sin remedio aún más bajo que donde estaba antes de conocerte…

Fíjate… hoy recordaba las palabras del salmista,

Señor, tú me sondeas y me conoces, tú sabes si me siento o me levanto; de lejos percibes lo que pienso, te das cuenta si camino o si descanso, y todos mis pasos te son familiares. Antes que la palabra esté en mi lengua, tú, Señor, la conoces plenamente; me rodeas por detrás y por delante y tienes puesta tu mano sobre mí; una ciencia tan admirable me sobrepasa: es tan alta que no puedo alcanzarla.

¿A dónde iré para estar lejos de tu espíritu? ¿A dónde huiré de tu presencia? Si subo al cielo, allí estás tú; si me tiendo en el Abismo, estás presente. Si tomara las alas de la aurora y fuera a habitar en los confines del mar, también allí me llevaría tu mano y me sostendría tu derecha.

Si dijera: “¡Que me cubran las tinieblas y la luz sea como la noche a mi alrededor!”, las tinieblas no serían oscuras para ti y la noche sería clara como el día. Tú creaste mis entrañas, me plasmaste en el seno de mi madre: te doy gracias porque fui formado de manera tan admirable.

¡Qué maravillosas son tus obras! Tú conocías hasta el fondo de mi alma y nada de mi ser se te ocultaba, cuando yo era formado en lo secreto, cuando era tejido en lo profundo de la tierra. Tus ojos ya veían mis acciones, todas ellas estaban en tu Libro; mis días estaban escritos y señalados, antes que uno solo de ellos existiera.

¡Qué difíciles son para mí tus designios! ¡Y qué inmenso, Dios mío, es el conjunto de ellos! Si me pongo a contarlos, son más que la arena; y si terminara de hacerlo, aún entonces seguiría a tu lado.

Salmo 139 (138), 1-18

Por eso, mi Señor y mi Dios… hoy quiero darte gracias por Tu Amor y Tu Misericordia para conmigo… por preocuparte tanto por un miserable pecador como yo… y por Tu infinita paciencia para conmigo… Sólo te pido que me ayudes a corresponderte con todo el amor que mi alma sea capaz de amar… y que me concedas la gracia de poder llegar a ser ese hombre que Tú soñaste en mí desde siempre…

Hasta mañana…



Maldy

Wednesday, September 12th, 2007

Mi buen Jesús… acabo de llegar del aeropuerto y quiero darte gracias por la visita de Maldy… aunque fueron solamente dos días, fue muy hermoso tenerlo aquí y poder compartir con él… ¡hacía un año que no lo veíamos!!!… gracias, Señor… por Tu bondad y misericordia para con nosotros… porque siempre buscas la manera de traernos un poco de alegría en medio de la jornada… gracias porque al verlo tan bien, sé que Tú has estado a su lado… cuidándolo, protegiéndolo y guiándolo, mejor de lo que hubiéramos podido hacer nosotros… ¡gracias!

Te pido que tenga un viaje de regreso sin contratiempos… envía tus ángeles delante de él, abriendo camino y cuidándole de todo peligro… que así como yo sé que Tu mirada está puesta sobre él… así también, Señor, permite que él tenga conciencia de Tu compañía…

Te pido por Gemary y por Laura… por Tato y por Gemma… y por todos sus amigos y compañeros de trabajo y universidad… que Tu gracia y Tu favor descienda sobre cada uno de ellos en este día…

Te pido, también, por todas esas personas que inician un viaje en este día… bien sea por avión… por barco… por tren o automóvil… que cada uno de ellos llegue a su destino de manera segura… y aquellos que vas a llamar a iniciar el viaje de regreso a la casa del Padre… concédeles la gracia de la perseverancia final y acógelos en Tu misericordioso Corazón… que no encuentren en Ti al juez justo, sino un refugio de paz y misericordia…

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo,
como era en el principio, por los siglos de los siglos…
Amén



porque nunca dejas de confiar en mí

Sunday, September 9th, 2007

Espíritu Santo, Tú eres Dios. Hoy vengo a pedirte perdón por las veces que te he ofendido.Confío en tu misericordia sin límites, en tu compasión que nunca se acaba, y te pido que me perdones por mis caídas. Porque no fui más generoso, porque no siempre me entregué con alegría, porque me dejé llevar por la negatividad o la tristeza, porque en mi interior alimenté algún desprecio o rechazo hacia otras personas. Perdóname y purifícame, Espíritu Santo.

También te pido perdón por las veces que no me dejé inspirar por Ti, que no me dejé llevar, que me resistí a tus invitaciones, que preferí quedarme cómodo en mi mediocridad y cerré mis oídos a tus llamados.

Te pido perdón, sabiendo que me darás la gracia para volver a comenzar, para seguir intentando los cambios que me propones en mi interior. Gracias, Espíritu Santo, porque nunca dejas de confiar en mí. Amén.

Mi amadísimo Jesús… me acerco a Ti esta tarde para pedirte que me ayudes a ser dócil al Espíritu Santo… para pedirte que me ayudes a escuchar Su Voz por encima del ruido del mundo… y para pedirte que me ayudes a ser fuerte para recorrer el camino que Él ponga delante de mí…

Sé, mi Señor, que los planes del Espíritu son planes de Amor perfecto… planes que llevan a la Luz y a la Verdad completa… planes que dejan una gran Paz en el corazón… pero, ¡qué difícil se nos hace abandonarnos con confianza en sus manos!!!… y pensamos que nosotros, con nuestra capacidad de hombres, podemos más que Él o sabemos mejor lo que nos conviene… ¡que ilusos podemos ser a veces!!!

Por eso, aunque sé que Él vive en mí… y es el aliento de vida divina que sopla en mi alma… aunque sé que por su gracia y misericordia es que tengo vida… que respiro, siento y pienso… aunque sé que es Él quien pone en mi corazón ese deseo ardiente de parecerme a Ti… a pesar de su cercanía y de que veo su acción en cada uno de mis pasos… Jesús, debo confesar que aún no me he entregado totalmente a Él… por eso…

Espíritu Santo… Tú que eres el Alma de mi alma… y la Vida de mi vida… Tú que me iluminas y me inflamas… me renuevas y me impulsas… me apacientas y me santificas… Te consagro en esta tarde todo mi ser… mis pensamientos y mis acciones… mis deseos y anhelos… mis debilidades y mis miedos… toda mi vida, mi alma y mi corazón… me entrego totalmente a Ti, para que me guíes a donde Tú quieres… cuando Tú quieras… y como Tú quieras… y te doy gracias, porque nunca dejas de confiar en mí



esperando el regalo del Espíritu Santo

Thursday, September 6th, 2007

Mi buen Jesús… hace unos días que no escribo en el diario… Tú sabes que entre una cosa y otra, no he podido sentarme a escribir… y aunque todo te lo comento en la oración, sé que es necesario dejar por escrito esas ideas y sentimientos importantes de cada día… por eso hoy, por más cansado que esté, no quise dejar de escribir aunque fueran unas líneas…

¿Sabes?… esta mañana, mientras escuchaba el CD con una de las charlas de Madre Nadine sobre el Espíritu Santo, me identifiqué mucho con la historia del niño que estaba en la parada y tenía sus manos llenas de los dulces que lanzaban desde los carros… entonces, se dio cuenta que al final venía otro carro desde donde estaban lanzando grandes muñecos de peluche… el niño no encontraba la forma de desprenderse de sus dulces para poder coger el gran regalo que le iban a lanzar… y entre la indecisión y el deseo, entre la duda y la seguridad de lo que quería… sin darse cuenta, se despojó de las cosas que había ido cogiendo por el camino… y abriendo los brazos, recibió un enorme muñeco de peluche…

¡Qué mucho me parezco a ese niño!!!… día a día, lucho por desprenderme de esas cosas que he ido recogiendo a lo largo de mi vida y que sé me alejan de Ti… trato de soltarme de esas cosas que me atan al mundo… a la carne… y a mí mismo… y sé que hay un regalo muy grande que quieres darme… pero la obsesión por librarme de mis faltas y llegar a ser “mejor” antes de recibirlo, han hecho que siga postergando la llegada de ese don precioso que quieres derramar sobre mí: el don del Espíritu Santo…

Por eso, escuchando esa historia comprendí que debo ponerme en Tus manos y olvidarme por un momento de mis flojeras y mis debilidades… porque al abrir mi corazón al Espíritu Santo y permitirle que venga a morar en mí… Él lo desplazará todo para inundarme con su santa presencia…

Ven Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor. Envía, Señor, tu Espíritu y todo será creado, y renovarás la faz de la tierra.

Oh Dios, que has iluminado los corazones de tus fieles con la luz del Espíritu Santo, haz que guiados por esta misma Luz conozcamos siempre las dulzuras del bien y gocemos siempre de sus divinos consuelos.

Por Jesucristo, Nuestro Señor. Amén.



Maestro bueno

Thursday, August 30th, 2007

Maestro bueno… así te llamó el joven que se acercó a preguntarte qué debía hacer para alcanzar la vida eterna… y habiendo cumplido con los preceptos de la ley desde pequeño, Tú lo invitaste a recorrer el camino de la santidad… lo invitaste a darlo todo de él… a desprenderse de todo lo que le ataba a este mundo y seguirte… pero el joven «se marchó entristecido, porque tenía muchos bienes»

Yo también, Señor… como aquel joven, son tantos los apegos a los que tengo que renunciar por Ti… son tantas las cosas a las que tengo que morir… y tan poco lo que puedo entregarte… pero confío en Tu Misericordia… y con Tu ayuda, sé que poco a poco podré ir acercándome cada vez más a Ti….

¿Sabes algo?… en este relato hay algo que me llena de esperanza y me hace sentir muy cerca de Ti… en la narración, San Marcos dice que «Jesús, fijando en él su mirada, le amó»… Señor, Tú lo sabes todo… y a pesar de saber que él no seguiría Tu invitación… aun así, fijaste en él Tu mirada y le amaste… así también siento sobre mí Tu mirada y Tu Amor… a pesar de mi flojera… a pesar de mis desvaríos… Tú, mi Dios, fijas Tu mirada en mí… ¡y me amas!

Es curioso… pero hoy iba a hablarte de Santa Teresita y su confianza en Ti… como dice la alabanza que puse en Apuntes del camino: “Lo que agrada a Dios en mi pequeña alma es que ame mi pequeñez y mi pobreza. Lo que agrada a Dios en mi pequeña alma es la confianza ciega que tengo en su misericordia”… sin embargo, al sentarme a escribir, es este pasaje del joven rico lo que viene a mi mente…

Señor… por esta noche tengo que despedirme… ya es muy tarde y sabes que estos últimos días han sido un poco fuertes… pero antes de acostarme a dormir, quiero presentarte a Noemí y la condición que tiene en su brazo… te ruego que a través de este dolor ella pueda acercarse un poco más a Ti y a Tu Misericordioso Corazón…

Gracias…