Nuevos artículos

Archivo

Un año que termina y otro que comienza

Monday, December 31st, 2007

Mi buen Jesús… esta noche, entre un año que termina y otro que comienza, quiero hacer un alto y mirar hacia atrás… reconozco que sin Ti no hubiera sido capaz de dar ni un paso… y aunque en algunos momentos me he apartado de Ti o no he hecho todo lo que Tú me pedías… reconozco que Tú siempre has estado a mi lado… sosteniéndome… confortándome… fortaleciéndome… guiándome… e impulsándome a seguir adelante… por todo esto… y por tu paciencia conmigo… esta noche quiero decirte gracias…

En esta noche, Señor, quiero darte gracias por el don de la vida… y el deseo de vivirla por Ti y para Ti… quiero darte gracias porque aunque a Ti te pertenece la vida de todas tus criaturas, a mí me has concedido la gracia de saber que la mía está en tus manos… ayúdame a vivir este próximo año con la conciencia de que Tú eres mi Creador y que todo lo que soy y lo que tengo te pertenece sólo a Ti…

Mi amado Jesús… quiero darte gracias por el don de la familia… en especial por Noemí, por Maldy y por mis padres… por todas las bendiciones que me has concedido a través de ellos… y por la oportunidad de encontrarme contigo a través de sus palabras, de sus gestos, de sus sueños y sus emociones… te pido que en este nuevo año pueda amarlos más… amarlos con Tu Amor… y así pueda llegar a ser ese esposo, padre e hijo que Tú me pides que sea…

Jesús mío… quiero darte gracias por el don de la alegría, de la perseverancia, de la fe… porque me has dado la oportunidad de servirte con mi trabajo y esfuerzo, tanto en la parroquia, como en los distintos proyectos y apostolados en los que nos lanzamos hace un año… te ruego que en este nuevo año me des la fortaleza para seguir trabajando en todos los lugares y proyectos donde Tú me llames… y que mis humildes esfuerzos, aunque vanos e insuficientes, puedan dar los frutos que Tú deseas sacar ellos…

Pero sobre todo, quiero darte muchas, muchas gracias por el don de la Paz… Paz que no viene de la ausencia de pruebas y dificultades… sino de la gracia de saberme en tus manos… y de la confianza de que Tú deseas lo mejor y más importante para mí: mi salvación… que en este año pueda ser instrumento tuyo y llevar a mis hermanos esta Paz que Tú pones en mi corazón…

Señor y Dios mío… antes de salir para Misa, quiero unirme a las peticiones que recibí por email y pedirte por esta humanidad tan necesitada de Ti… que este nuevo año traiga un renacer en la fe, en la esperanza y en la caridad en los corazones de todos los hombres…


Por los que terminan de nacer y de fenecer,
por los angustiados y turbados,
por los pobres y por los ricos,
por los agraviados por el hambre,
por los que viven en la calle,
por los punzados con frío y fuego,
por los totalitarios y por los déspotas,
por los terroristas y por los aterrorizados,
por los que lo han perdido todo,
por los que no se les enseñó a amar,
por los que no aceptan razonar,
por los que desprecian la ley natural y su orden,
por los violentos y por los mentirosos,
por los que odian y por los vengativos,
por los enfermos y por los que consuelan,
por los solitarios y por los que carecen de justicia,
por los que ofrecen una copa de agua fresca,
por los que nadie se acuerda de ellos,
por los niños moralmente atacados en sus propias familias,
por los no autorizados a nacer asesinándoseles con el aborto,
por los esposos abandonados por sus esposas,
por las esposas heridas por sus esposos,
por los hijos despreciados por sus padres,
por los padres ignorados por sus hijos,
por los ancianos olvidados y por los tratados como estorbos,
por las madres solteras y por las mujeres violentadas,
por los infantes y doncellas escandalizados,
por los magnánimos y abnegados,
por los esclavos de las drogas, prostitución, egoísmos e ideologías,
por los maestros, profesores y catedráticos,
por los presos y refugiados,
por los calumniados y los difamadores,
por los crucificados y los crucificadores,
por los que perdieron toda esperanza,
por los tristes y por los alegres,
por los profetas y por los sabios,
por los que siembran la paz y en ella viven,
por los que luchan por la Justicia y la Verdad,
por los que padecen injusticias o desprecios,
por los humildes y por los abatidos,
por los que perdonan y por los que dividen,
por los que dan vida gratuitamente, sin mirar atrás,
por la Iglesia Santa de Dios,
por los que proclaman Evangelio,
por los catequistas, enfermeros, médicos, colaboradores,
por los monjes y monjas de clausura,
por los que lo dan todo y te siguen,
por todo el Colegio Episcopal,
por el Obispo de Roma, Benedicto XVI,
por nosotros, por nuestros sueños, por nuestro corazón…
por mi familia y por mis amigos,
por mis ancestros y descendientes,
por mis compañeros y mis conocidos,
por mis enemigos y por mis antagonistas,
por mi comunidad cristiana que en el bautismo me recibió,
por todos los hombres de buena voluntad,
y por todos aquellos que necesitan tu Luz y tu Salvación.
Amén.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo,
como era en el principio, por los siglos de los siglos…
Amén



¡Feliz Navidad!

Tuesday, December 25th, 2007

Mi amado Jesús… no tengo palabras para agradecerte por este día… ¡las horas que pasamos juntos en la capilla, gracias!… me sentía como uno de los pastores que se acercó a adorarte el día de tu nacimiento en Belén… aquel día que te hiciste pequeñito y la Virgen te puso en el pesebre… ¡a Ti: Dios-con-nosotros!…

Señor, hoy también sigues entre nosotros, pequeñito e indefenso… oculto en un pedacito de pan… oculto para quienes miran con los ojos de la carne… pero glorioso y resplandeciente para aquellos que te miran con los ojos del corazón… ¡si todos los hombres pudieran comprender este misterio!… Señor, ¡Tú vives!!!… ¡estás vivo y esperando que nos acerquemos a Ti!…

Por eso, hoy quiero unirme al coro de ángeles que cantan en el Cielo… y junto a la Iglesia decir…

Gloria a Dios en el cielo…
y en la tierra paz a los hombres que ama el Señor.
Por tu inmensa gloria,
te alabamos,
te bendecimos,
te adoramos,
te glorificamos,
te damos gracias…
Señor Dios, Rey celestial, Dios Padre Todopoderoso.
Señor Hijo Único, Jesucristo.
Señor Dios, Cordero de Dios, Hijo del Padre,
Tú que quitas el pecado del mundo,
ten piedad de nosotros.
Tú que quitas el pecado del mundo,
atiende nuestras súplicas.
Tú que estás sentado a la derecha del Padre,
ten piedad de nosotros.
Porque solo Tú eres Santo,
solo Tú, Señor,
solo Tú, Altísimo Jesucristo,
con el Espíritu Santo,
en la Gloria de Dios Padre.
Amén.

En este día glorioso en que Tú has nacido entre nosotros… quiero pedirte por todos los hombres, cristianos y no cristianos, creyentes y no creyentes… pues Tú eres don de salvación para todos… y tu gracia se ha manifestado para todos los hombres…

¡Feliz Navidad!



Hoy sabréis que vendrá el Señor

Monday, December 24th, 2007

“¡Hoy sabréis que vendrá el Señor… y mañana veréis su gloria!”… así rezaba hoy la Iglesia en la Liturgia de las Horas… como si ya pudiéramos vislumbrar el gran acontecimiento que se aproxima… como si ya presintiéramos la cercanía de tu llegada…

Jesús… en esta noche vuelvo a mirar aquella noche especial cuando Cielo y tierra se tocaron, y Tú te hiciste uno de nosotros… aquella noche en que Tú, despojándote de tu divinidad, quisiste nacer para mostrarnos todo el amor que se encerraba en Tu Corazón… ¡qué gran misterio el de tu nacimiento!… ¡y que gran amor por nosotros, los hombres!…

Por eso, Señor y Dios mío… por eso hoy quiero reciprocar Tu Amor… por eso hoy quiero abrir mi corazón un poco más a Ti… y entregarte un poco más de mí, de lo que soy… para que Tú puedas seguir transformándome y obrando en mi vida… y así pueda llegar a ser lo que quieres Tú..

Mi buen Jesús… en esta noche quiero pedirte que derrames tus gracias sobre mi familia y amigos… que los llenes de Tu Paz y de Tu Amor… te pido por Maldy… por Noemí… y por mis padres… pero sobre todo, quiero pedirte por mi tío… Tú sabes cual de ellos… te pido en esta noche que le concedas el regalo de la fe… sólo así podrá sentir el deseo de buscarte, de conocerte, de amarte… ven, Señor Jesús, sal a su encuentro y muéstrale el camino hacia Belén…



te espero, Señor, no tardes en venir

Sunday, December 23rd, 2007

Jesús… ya sé que estamos en Navidad… es más, solamente faltan horas para tu llegada… y entre tanto ajoro y corre-y-corre tengo que hacer un alto y mirar atrás… mirar a estas semanas de Adviento… y me pregunto, Señor… ¿acaso me he preparado para recibirte?…

Señor… este debería ser un tiempo de reflexión… un tiempo de espera a ese que indiscutiblemente a de llegar: Tú, nuestro Salvador… es un tiempo de hacer limpieza, de poner adornos y embellecer… pero no nuestra casa, sino nuestra alma y nuestro corazón…

Mi buen Jesús… la Navidad es sorpresa, es ilusión y alegría… es ternura y es bondad… es el gozo de compartir lo que somos y lo que tenemos… es tiempo de pedir y de ofrecer… es tiempo de aprender a ser feliz y de dar gracias por nuestras familias y amigos… es tiempo de mantener la llama encendida… pero sobre todo, es tiempo de nacer…

Sé que no estoy preparado para recibirte… no importa lo que haga, sé que nunca podría estarlo realmente… pero te ruego, que así como Tú escogiste aquel humilde pesebre, sucio y maloliente… así también te pido que escojas venir al humilde pesebre de mi corazón… no tengo mucho que ofrecerte… solamente mi pequeñez… y un deseo ardiente de encontrarme contigo… te espero, Señor, no tardes en venir…



dejándome alcanzar por Ti

Saturday, December 15th, 2007

Mi amado Jesús… hoy, mientras pensaba en lo que iba a decirte sobre el tiempo de Adviento, recordé un escrito de Juan Pablo II que se llamaba “Dios es el protagonista en la oración”… recuerdo que lo que más me tocó de este escrito fue saber que eres Tú quien inicia cualquier posibilidad de encuentro con nosotros… así que si hoy me encuentro escribiéndote, es porque un día Tú te fijaste primero en mí…

Resulta hasta gracioso ver como nosotros, desde nuestra miseria, podemos llegar a pensar que la iniciativa de buscarte ha sido impulso nuestro… Señor, ¡si no podemos dar ni un paso sin Ti!…

No, mi buen Jesús, la iniciativa ha sido siempre tuya… y yo, lo único que puedo hacer… lo único que Tú me pides… es que sea receptivo a esa iniciativa… que abra mi corazón y me deje alcanzar por Ti…

¡Eso es el Adviento!… dejarse alcanzar por ese Dios que me ama tanto que quiere hacerse presente en este mundo por mí… ese Dios que es capaz de despojarse de su divinidad para que yo pueda encontrarle… ese Dios que un día se dejó nacer en un pesebre, para que hoy yo le deje nacer en mi corazón…

Señor… sé que gran parte de mi vida la he pasado huyendo de tu Misericordia… por eso, hoy quiero hacer un alto y renunciar a todo lo que no me permite ser tuyo… a todo lo que me ata a este mundo y se interpone entre Tu Amor y mi amor… te ruego, ven Señor, no tardes… hoy quiero hoy quiero detenerme de mi carrera y dejarme alcanzar por Ti…



¡por fin terminamos este semestre!

Friday, December 14th, 2007

Mi amado Jesús… ¡por fin terminamos este semestre!… y aunque estuvo fuerte y representó mucho trabajo, es mucho lo que aprendimos sobre Ti y sobre ese Amor inmenso que nos tienes… por eso quiero darte gracias por cada página leída y por cada palabra de Padre Struik… pero sobre todo, porque sé que estuviste a nuestro lado en cada momento…

Y ahora… ahora que echo un vistazo a alospiesdelacruz y a tengoseddeti, me doy cuenta del poco tiempo que le he dedicado a estos dos apostolados que has puesto en nuestras manos… recuerdo cuando comencé ambas páginas… siempre había alguna cosa que decir, por pequeña que fuera, siempre había una pequeña frase que compartir o una oración hacer en Tu nombre… esta noche quiero pedirte que vuelvas a poner en mi corazón el deseo de escribir… más que eso, la necesidad de compartir un poco de esos ratos de conversación que pasamos juntos durante el día…

Bueno… por esta noche me despido… sabes que me siento cansado después del día de hoy… pero te prometo regresar mañana para que hablemos un poco sobre este tiempo de Adviento en que nos encontramos… ¡buenas noches!



aquí de nuevo

Sunday, November 18th, 2007

Hola mi Jesús… aquí de nuevo… fíjate, cuando Padre Manuel hablaba esta noche sobre la necesidad de la perseverancia en la vida del cristiano, recordé a Evaristo… esa era una de las virtudes que él más recalcaba… ¡¡¡y con razón!!!… porque sólo quien se mantiene firme en la carrera puede llegar a la meta… así sea el último, pero llega…

Entonces pensé – ¡mala cosa esa de estar pensando! – pensé que si se me está dificultando tanto escribir… en lugar de sentarme a esperar que me llegue nuevamente la musa, lo que tengo que hacer es olvidarme de todo y soltar unas letras… total, si hablo contigo casi todo el día, lo que tengo que hacer es escribir una de nuestras conversaciones y ya está…

¿Sabes?… me da mucha pena que Padre Manuel se quiera ir… Tú, mejor que nadie, sabes la falta que hace en nuestra parroquia… yo entiendo que su vocación es misionar… pero Señor, misionar no sólo es donde está la pobreza material… hay pobrezas mayores y más importantes… como la pobreza de espíritu… y, aunque me cueste admitirlo, mi parroquia está necesitada espiritualmente… por eso pensé que habías sido Tú quien lo había puesto allí… pero él no se siente a gusto en nuestra comunidad…

Por eso, Señor y Dios mío, te lo quiero presentar esta noche… Tú sabes lo que él desea y sabes cómo se siente… también sabes el camino que has puesto delante de él y los planes que tienes para su vida… en esta noche te ruego, que le muestres Tu Voluntad… y si es que se quede en nuestra parroquia, te pido que se abran los corazones para que él pueda tocarlos con sus palabras y con su ejemplo… si por el contrario, tienes otro lugar donde hace más falta, te pido que se abran las puertas necesarias para que pueda llegar al lugar donde Tú lo quieres…

Te pido, también, por mi comunidad parroquial… por sus problemas y dificultades… y por los problemas y dificultades de cada una de las familias que allí viven… Señor, Tú conoces cada uno de esos corazones y sabes lo que cada uno necesita para acercarse más a Ti… nada te interesa más que la salvación de tus hijos… ayúdanos a encontrarte a Ti a través de las situaciones que encontramos en nuestro diario vivir… y que nada ni nadie nos pueda separar de tu Amor y tu Paz…

Gracias, Jesús… amén…



forzándome a escribir unas líneas

Friday, November 2nd, 2007

Mi amadísimo Jesús… hace varias semanas que no escribo nada en el diario… es cómo si no encontrara palabras para expresar todo lo que hay en mi corazón… no es que me encuentre lejos de Ti… ni que me sienta frío… al contrario, Tú sabes cómo te busco… y lo fuerte que me aferro a tu mano… pero cuando trato de escribir sobre todos los favores que me concedes… y del amor inmenso que le regalas a un miserable pecador como yo… me encuentro con un muro que no deja salir las palabras…

Esta misma noche, Señor… me siento frente a la computadora forzándome a escribir estas líneas… pero más que el deseo de hacerlo, me mueven todos esos amigos que han dejado sus comentarios o me han enviando sus correos… Señor, gracias por su amistad… y sobre todo, por sus oraciones… por eso, en esta noche te ruego que derrames sobre ellos gracias especiales… bendícelos… llénalos de tu amor… y de esa paz que sólo Tú puedes dar…

También quiero darte gracias por Katty, la jovencita que me escribió desde Colombia… porque tratando de ayudarla en su problema, recordé la Novena de Schoenstatt y cómo me refugiaba en ella al comienzo de mi conversión… ¡cuánta paciencia me tuviste!!!.. cómo le comentaba a Katty… lo milagroso de esta Novena no son las gracias que Mamá María alcanza para nosotros con su intersección… sino la forma cómo va transformando nuestro corazón y nuestra alma… poco a poco… paso a paso…cuando miramos atrás, y vemos cómo hemos sido transfigurados…

Ya están pasadas las 2:00 de la madrugada y mañana debo levantarme temprano para trabajar… pero antes de acostarme, quiero darte las gracias porque nunca me has dejado sólo, sino que has caminado siempre conmigo… sosteniéndome a cada paso del camino… dirigiéndome en medio de la tormenta… y llevándome al puerto seguro de Tu Corazón…

¡Buenas noches, mi Señor!



abrir las puertas y romper las cadenas

Wednesday, September 26th, 2007

Amadísimo Jesús… sé que hace unos días que no te escribo… pero Tú sabes que me siento cansado y falto de inspiración… es como si me hubiera quedado seco de momento… como si no encontrara el camino hacia Ti…

Durante este día he estado pensando en la reflexión al Espíritu Santo que leí esta mañana… y cómo a veces hace falta la sacudida de un terremoto para poder abrir el corazón a su acción… para que con su sacudida, el Espíritu Santo pueda “abrir nuestras puertas y romper nuestras cadenas”

Sé que durante estos últimos cinco años has hecho muchos cambios en mí… tan así que cuando miro hacia atrás, no entiendo cómo pude vivir la vida que viví… tan lejos de Ti… tan apartado de tu Amor y tu Misericordia…

Por eso, en esta noche quiero darte gracias por todos esos “terremotos” que he encontrado a lo largo de mi vida… porque cada uno de ellos me iba acercando un poco más a Ti… porque con cada sacudida, me iba despojando del “hombre viejo” para que el Espíritu Santo fuera formando una nueva criatura en mí…

Te doy gracias por tu Madre Santísima… porque sé que ella me acompañó en los momentos que más perdido y más solo me encontraba… y porque sé que sigue a mi lado, cuidándome y guiándome hacia Ti…

Por último, mi Señor y mi Dios… no sé cuál es el propósito de esta sequedad… pero confío en Ti y en Tu Providencia… y te ruego que me des la fortaleza para enfrentar las pruebas y tormentas que Tú permitas… la perseverancia para seguir adelante, no importa que tan arduo parezca el camino… la paciencia para esperar en Ti y en Tu Misericordia… y la sabiduría para dentro de cada situación o problema, aprender a amarte cada día más…

Por todo… ¡muchas gracias, Señor!



Espíritu Santo, enséñame a esperar

Saturday, September 22nd, 2007

Mi buen Jesús… esta mañana, cuando oraba al Espíritu Santo con la oración que tiene el librito Los cinco minutos del Espíritu Santo para este día, pensaba en cómo has ido cambiando mi vida… cómo, de una persona impaciente, has ido cultivando en mí las virtudes de la paciencia y la perseverancia… y reconozco que no ha sido fácil… porque a esperar, sólo puede aprenderse esperando… y la perseverancia sólo se consigue levantándonos después de cada caída… pero que maravilloso es cuando, después de esperar perseverando, vemos la grandeza de la obra que Tú has hecho en nosotros…

Señor… ¿por qué nos cuesta tanto entender que cada cosa tiene su tiempo?… queremos que todo se realice a nuestro antojo y conveniencia… y no comprendemos que Tu tiempo, no es necesariamente el nuestro… por eso, hoy recordaba las palabras del sabio,

Todo tiene su momento, y cada cosa su tiempo bajo el cielo:

Su tiempo el nacer, y su tiempo el morir; su tiempo el plantar, y su tiempo el arrancar lo plantado. Su tiempo el matar, y su tiempo el sanar; su tiempo el destruir, y su tiempo el edificar. Su tiempo el llorar, y su tiempo el reír; su tiempo el lamentarse, y su tiempo el danzar. Su tiempo el lanzar piedras, y su tiempo el recogerlas; su tiempo el abrazarse, y su tiempo el separarse. Su tiempo el buscar, y su tiempo el perder; su tiempo el guardar, y su tiempo el tirar. Su tiempo el rasgar, y su tiempo el coser; su tiempo el callar, y su tiempo el hablar. Su tiempo el amar, y su tiempo el odiar; su tiempo la guerra, y su tiempo la paz.

¿Qué gana el que trabaja con fatiga? He considerado la tarea que Dios ha puesto a los humanos para que en ella se ocupen. Él ha hecho todas las cosas apropiadas a su tiempo; también ha puesto el mundo en sus corazones, sin que el hombre llegue a descubrir la obra que Dios ha hecho de principio a fin.

Eclesiastés 3, 1-11

Espíritu Santo… enséñame a esperar con calma, confiando en que Tú guías cada uno de mis pasos… a esperar calladamente, haciendo silencio en mi interior para que mi corazón pueda escuchar tus susurros… a esperar sin nada, consciente de mi pobreza y esperándolo todo de Ti… a esperar orando, para que mi alma siempre este dispuesta a lo que Tú le pidas… enséñame esperar con el gozo y la alegría de quien se sabe que espera en Ti…