abro los ojos a este nuevo día
Mi buen Jesús… abro los ojos a este nuevo día que comienza y me doy cuenta que ya son dos noches las que me he quedado dormido cuando quería escribir en mi diario… Es en estos momentos que pienso que es demasiado la carga de cosas que llevo… pero te he preguntado otras veces y no me dices qué debo dejar… así que pienso que Tú quieres que siga haciéndolo todo…
En esta mañana quiero darte gracias por la Eucaristía de anoche… gracias porque celebrábamos los 18 años de sacerdocio de Padre Carmelo… y a la vez nos despedíamos de él, ya que el próximo martes parte para Tyler, Texas, a cumplir con su nueva encomienda ministerial… gracias por todas las personas que estuvieron presente… y por todas las expresiones de cariño que mostraron hacia él… Te pido que lo guíes en esta nueva misión… que lo ayudes a llevar Tu Palabra a esas personas a las que irá a servir… que pueda ser instrumento Tuyo haciéndote presente a través de la Eucaristía y del sacramento de la reconciliación… pero sobre todo, que te haga presente en su persona… que con su humildad y su amor al prójimo, sea reflejo de Ti en esta nueva comunidad…
¿Sabes?… anoche reflexionaba sobre la forma en cómo Tú llamas… y decía Padre Vicente en su homilía que Tú nos llamas a todos… que en ocasiones es toda una lucha entre el «escogido» y lo que Tú le pides… y otras, es solamente una palabra… cómo cuando llamaste a Mateo, solamente lo miraste y dijiste: «sígueme»… Pero no importa cómo sea, depende de nosotros escuchar Tu llamado y llevarlo a la realidad… depende de nosotros aceptarlo o rechazarlo… que no es otra cosa que aceptarte o rechazarte a Ti…
Señor… yo sé que Tú me llamaste por mucho tiempo… por eso quiero darte gracias por toda la paciencia que tuviste conmigo y por todas las oportunidades que me diste… porque sé que fue por Tu Gracia y la intercesión de María, que por fin pude escucharte un día… Gracias porque ahora comprendo que si somos dóciles al Espíritu y nos dejamos guiar por Él… no hay nada que Tú puedas hacer en nosotros…
¡GRACIAS!





August 19th, 2007 at 10:30 am
«Antes de haberte formado yo en el seno materno, te conocía, y antes que nacieses, te tenía consagrado»… esas palabras no las dije sólo por Jeremías, sino que son para todos y cada uno de mis hijos.
Pablo lo sabía y se lo dijo a los Efesios,
«Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos ha bendecido con toda clase de bendiciones espirituales, en los cielos, en Cristo; por cuanto nos ha elegido en Él antes de la fundación del mundo, para ser santos e inmaculados en su presencia, en el amor.»
Romualdo, esa es tu primera vocación y la de todos los hombres: ser santos e inmaculados en Mi presencia, en el amor. No hay que buscar grandes cosas para complacerme, basta con amarme con todas tus fuerzas. Si me amas, todo lo demás vendrá por añadidura. Si me amas genuinamente, amarás a tu prójimo y buscarás hacer el bien en todo. Eso es lo que quiero de ti… esa es mi voluntad para tu vida.
Ama, ora, y sigue buscándome. Especialmente, búscame en el silencio de tu corazón… es allí donde quiero encontrarme contigo.
Te espero,
Jesús