en este día santo y glorioso
Mi adorado Jesús… en este día santo y glorioso, día en que has vencido a la muerte y te nos muestras en toda Tu majestad y gloria… me acerco hasta Ti… yo, pecador indigno y miserable… a presentarte todas las almas devotas y fieles…
Tú le dijiste a Santa Faustina que fueron ellas las que te consolaron a lo largo del Vía Crucis… y que estas almas fueron una gota de consuelo en medio de un mar de amargura… Por eso hoy, día tercero de la Novena, las sumerjo en la inmensidad de Tu insondable Misericordia…
Te ruego, mi compasivísimo Jesús… derrama abundantes gracias sobre ellas… protégelas y cuídalas en todo momento… para que nunca pierdan el amor que las une a Ti… y aumente en ellas la fe y la confianza que las impulsa a seguirte…
Bendícelas… para que un día puedan llegar a estar en Tu santa presencia… y con Tu Santísima Madre María… con los coros angélicos… y todos los santos… alaben y glorifiquen Tu infinita Misericordia por toda la eternidad… y como Santa Faustina, nunca dejen de repetir:
¡Jesús… yo confío en Ti!




