Señor… hoy solo puedo darte gracias por este día… hoy, que se supone hubiera sido un día de ayuno y abstinencia, es un día que Tú te excedes en privilegios y bendiciones para conmigo… como decía la pegatina en el automóvil estacionado delante de mí en la iglesia: “Mi Dios está pasa’o”…
El privilegio de hacer la segunda lectura en la Misa de hoy… Tú sabes que disfruto el poder servirte, pero hoy no contaba con eso, ¡mi nombre ni siquiera estaba en la lista de esta semana!… y la sorpresa que nos guardabas en el grupo de oración… después de dos semanas sin poder ir por el velorio y el novenario de mi abuela… hoy llego y me encuentro con la maravillosa sorpresa de la visita de Sor Vicky… sé que fue una visita sin planearse, así, de momento… y aunque éramos un grupo pequeño esta noche, estábamos todos los que Tú “invitaste”… gracias por sus palabras inspiradoras… gracias por las oraciones… y gracias por dejarnos ver que Tú estabas allí, junto a Tu Madre, mientras rezábamos el Rosario…
Gracias también por la respuesta que me diste esta tarde… sé que hace unos días te preguntaba, pero de alguna manera, esta mañana sentí que la oración había sido diferente… gracias por decirme que «sí»… ahora lo dejo todo en Tus Manos para que se obre Tu Voluntad cuándo y cómo Tú quieras…
Buenas noches… y de nuevo, ¡muchas gracias Señor!





