saliendo de “Babel”
Señor… hoy, mientras estaba en el Sínodo, reflexionaba sobre lo que pasó la semana pasada… y sobre cómo, después de estar trabajando tan bien por tantas semanas, de pronto un grupo se confió y quiso quitar este proyecto de Tus Manos para tomarlo en las suyas… y vimos como esto nos trajo a todos el “milagro de las lenguas de Babel”… donde la soberbia y el orgullo se regó como pólvora por los grupos haciendo que todos habláramos un lenguaje diferente… el lenguaje de nuestra vanidad…
Pero hoy, después de una semana… arrepentidos al haber visto la magnitud de nuestro error… vimos otra vez como Tú obras cuando nos ponemos en Tus Manos… cuando confiamos en Ti y en que es el Espíritu Santo quien nos guía… Gracias por recordarnos que nosotros somos sólo instrumentos y sin Ti, nada podemos hacer…
Te ruego, mi buen Jesús, que bendigas a todos los sinodales y sus familias… que derrames gracias especiales sobre todos los sacerdotes, diáconos, religiosos, religiosas y laicos que trabajamos cada semana en el Sínodo… que nos ilumines con la Luz del Espíritu Santo para que podamos ver el camino por el cual Tú nos quieres conducir… que nos des sabiduría, discernimiento, paciencia y perseverancia… pero sobre todo, un espíritu de caridad fraterna, para siempre buscar el bien de nuestros hermanos y el de Tu Santa Iglesia…
Te doy gracias por la iniciativa del Señor Arzobispo de convocar a este Sínodo… y por la maravillosa oportunidad de ser parte de este proceso histórico de nuestra Arquidiócesis… te lo presento a él, a Padre Yulfo y todas las personas que trabajan tras bastidores para hacer el Sínodo posible… derramas sobre ellos una bendición especial en esta noche…
Por último, te pido por todos los integrantes de mi grupo… en especial por Máximo, nuestro moderador… y por Padre Ricardo, que está recuperándose de la condición en su espalda… Gracias por cada uno de mis compañeros… y por el privilegio inmerecido de ser su secretario redactor…
ORACIÓN POR EL SÍNODO ARQUIDIOCESANO
Santísima Trinidad, que nos has manifestado tu amor a través de todos los tiempos con tu acción sobre los seres humanos, te adoramos y te damos gracias. Te invocamos y te suplicamos en nuestro peregrinar, para que nos conduzcas hacia ti.
Concédenos descubrir tus designios sobre la Arquidiócesis de San Juan para que sea luz entre las tinieblas, camino con Cristo a través de los retos de la existencia, verdad que disipe los errores de las doctrinas que nos apartan de ti y vida solidaria que nos transforme en auténticos hermanos y hermanas en Cristo.
Imploramos que nos dirijas durante los trabajos del Sínodo para que impulsemos la Nueva Evangelización. Nos comprometemos contigo y con tu Iglesia a trabajar, con ardor y entusiasmo por el Sínodo. Danos la perseverancia en este compromiso.
A ti, Santísima Trinidad, todo honor y toda gloria por los siglos de los siglos. Amén.
María, Madre de la Divina Providencia,
ruega por nosotros.
San Juan Bautista,
ruega por nosotros.
Beato Carlos M. Rodríguez,
ruega por nosotros.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo,
como era en el principio, por los siglos de los siglos…
Amén




