Mi buen Jesús… con este asunto de preparar la hoja parroquial hay veces que no sé ni en que semana vivo… pero esta mañana, leyendo la reflexión que Dani escribió en Nova Bella, caigo en cuenta que se acabaron las Navidades!!!… ¡Sabes!, me gustó mucho la manera como lo dice Dani,
Se ha terminado el tiempo especial de la Navidad. Ya no quedan los belenes, las luces de las calles, los adornos. Queda lo más importante, lo esencial, lo nuclear: el niño que nos ha nacido, el que nos ha sido dado, que nos acerca el reino de Dios en lo cotidiano, en lo habitual, en lo sencillo y habitual de cada día. Ahí, en tu aquí y ahora, está presente el reino de Dios. En el tiempo ordinario que hoy comenzamos. En la Palabra, en la Eucaristía, en el prójimo más necesitado. Ahí estás, entre nosotros.
Sí, mi Señor… se ha terminado el tiempo de Navidad y ya entramos en el “tiempo ordinario”… pero entramos contigo… tomados de Tu mano… con el espíritu renovado, nuevos bríos y deseos de servirte… y es precisamente aquí, en el día a día, donde tenemos que dar testimonio de que Tú vives en nuestro corazón…
Gracias por estas semanas de reflexión… por el compartir en familia… por las horas de oración… y los momentos de gozo y alegría… pero sobre todo, gracias por quedarte conmigo… llenándome de Tu Amor y de Tu Paz…





