en el día de los Santos Inocentes…
Mi buen Jesús… hoy celebramos el día de los Santos Inocentes… y recordamos aquellos niños que perdieron su vida a manos de Herodes… esos son los primeros mártires del cristianismo… y hoy, mientras pensaba en eso, pensaba que no sólo dieron su vida por Ti, el Mesías y Salvador de toda la humanidad… sino que la dieron también por mí… para que un día yo pudiera ser redimido de mis pecados… Esta noche quiero darles las gracias por su sacrificio… sé que Tú, en Tu bondad y en Tu justicia infinita, se lo has recompensado en el Cielo… y hoy te acompañan junto a los ángeles y los santos… pero en esta noche, quería decirles: ¡gracias!
Mi Señor… como escribí esta mañana en Apuntes del camino… hoy, en esta sociedad que nos ha tocado vivir, también tenemos muchos “Herodes”, tal vez más crueles y despiadados que aquel que envió a matar a los niños de Belén… el “Herodes” del aborto, que roba la vida de millones de bebes cada año… el “Herodes” de las drogas… de la pornografía… de la violencia… el “Herodes” de los hogares destruidos y las familias separadas… el “Herodes” de la falta de fe… de honestidad… de esperanza… y de amor…
Señor, cada día estos “Herodes” humillan y denigran a miles de niños y jóvenes… cada día les privan de la verdad… les despojan de la inocencia… les quitan su dignidad… les hieren y destruyen sus vidas… y Señor… son muy pocos los que levantan su voz o hacen algo por ayudarlos… Te pido perdón por nuestra falta de compromiso y nuestra indiferencia… y te ruego, por la sangre de aquellos Santos Inocentes de Belén, que transformes nuestros corazones de piedra… y pongas en nuestros pechos un corazón misericordioso como el tuyo…
Pero Señor… nuestros niños y jóvenes no son los únicos “Inocentes” que hay a nuestro alrededor… en nuestro mundo también hay miles de “Inocentes” que son maltratados, humillados y asesinados por ser de otra “raza”… por tener “otro” color de piel… por creer o sentir distinto… o por el mero hecho de haber nacido en la pobreza…
Hoy escuchaba la homilía de Padre Yulfo y él decía que cuando escuchamos estas palabras, pensamos en el “holocausto” o en las grandes guerras étnicas que han acontecido (y acontecen) en los últimos años… pero Señor… estos “Inocentes” también los tenemos en nuestro país… al cruzar la calle… cada vez que encontramos un deambulante en un semáforo… cada vez que vemos un drogadicto tirado en una esquina… cada vez que escuchamos en las noticias sobre un hecho violento en un hogar… sobre otra mujer maltratada o asesinada a manos de su esposo…
Señor, cada vez que vemos una injusticia y volvemos la mirada hacia otro lado… cada vez que escuchamos de un atropello o un abuso contra un hermano y guardamos silencio… Señor, cada vez que nos hemos cruzado de brazos en lugar de defender un “Inocente”, nos convertimos nosotros también en “Herodes”…
Esta noche quiero pedirte que toques cada corazón… comenzando por el mío, Señor… y pongas en nosotros un poquito de ese amor compasivo y misericordioso que hay en Tu Corazón… para que junto a Ti, pongamos nuestro esfuerzo en hacer un mundo más justo y mejor…




