a escasos días de la Navidad…
Señor y Dios mío… estamos a escasos días de celebrar Tu nacimiento entre los hombres y duele ver la poca conciencia que tiene algunos cristianos de la gran fiesta que se avecina…
Los periódicos y las noticias nos hablan de lo mal que está la economía y la difícil situación por la que atraviesan muchas familias… sin embargo, los centros comerciales están abarrotados y la gente se deja arrastrar por las ansias de consumismo exagerado… Hemos reducido nuestro “espíritu navideño” a andar de juerga en juerga, de exceso en exceso, sin que nos importe la necesidad, material y espiritual, de esos que viven cerca de nosotros…
Nos hemos acostumbrado a una “navidad” sin oración… a una “navidad” sin amor, sin paz, sin reflexión… a una “navidad” deshumanizada, y llena de violencia y desenfreno… nos hemos acostumbrado a una “navidad” sin espacio para Ti… Señor, ¿es que acaso nos hemos olvidado de quién Tú eres?… ¿tanto nos hemos alejado de Ti?…
Navidad es hacer como San José y la Virgen… y buscar un rinconcito donde poder acogerte… aunque sea un humilde pesebre… aunque sea entre la suciedad de nuestra vida y el mal olor de nuestros pecados… Navidad es abrirte nuestros brazos, nuestra alma, nuestro corazón… y con todas nuestras fuerzas decirte que vengas… que queremos estar cerca de Ti…
Señor… la verdadera Navidad es celebrar que Tú nos amas tanto y tanto, que te hiciste uno de nosotros… ¡uno con nosotros!… que Tú, siendo Dios, te hiciste hombre… para que ningún hombre tenga que andar sin Dios…
En esta tarde - y de la mano de la Santísima Virgen María - te pido que en los días que faltan antes de la Navidad, ilumines nuestro corazón para que sepamos reconocerte y acogerte siempre en él…




