un favor muy especial…
Señor… hay veces que escuchamos o leemos comentarios que nos duelen… vemos como se nos juzga y se nos condena, se nos maltrata y se nos hiere… sin ninguna consideración… sólo por pensar distinto… por creer distinto…
Sí… es cierto que no soy un saco de virtudes… reconozco que mis faltas y defectos sobrepasan por mucho mis “buenas cualidades”… Tú mejor que nadie sabes mis luchas contra mí… contra mi carácter… contra mis impulsos… y sabes que muchas veces te he fallado a Ti y a mis hermanos por esta causa… por decir una palabra apresurada… una palabra mía, en lugar de una Palabra tuya… Por eso, te pido perdón por todas esas personas que he ofendido y herido a lo largo de los años… te ruego que sanes las heridas que de dejado en sus corazones… y que restaures la paz que mis palabras puedan haberles robado…
En esta noche, también quiero darte gracias… gracias porque sé que me estás enseñando a guardar silencio… a comprender que sólo debo luchar tus batallas y no las mías… que a veces es mejor guardar silencio, que seguir prolongando un debate inútil que sólo conduce a la pérdida de paz…
Amado Jesús… hoy quiero pedirte un favor muy especial… te pido una bendición muy especial para esas personas que guardo en mi corazón… Tú las conoces Señor… Tú conoces sus nombres… conoces lo que necesitan en sus corazones… conoces las heridas que hay en ellas… y conoces la necesidad del perdón para que puedan sanar… te suplico, derrámate en gracias sobre ellas… llénalas de tu Amor sanador y concédeles Tu Paz…
Por último, quiero darte las gracias por un amigo muy especial… que aunque hace semanas no le escucho, sé que está presente y sale a dar la cara por un miserable como yo… bendícelo y concédele lo que más ardientemente desea su corazón…
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo,
como era en el principio, por los siglos de los siglos…
Amén




