Gracias por todas las concesiones que tienes conmigo…
Señor… esta noche quiero darte las gracias por la sorpresa tan bonita que me diste hoy… no sabía que Myrna iba a publicar la reflexión que escribí sobre el Mensaje que tu Mamá nos dio en Medjugorje el 25 de septiembre… de verdad fue una sorpresa muy bonita porque hace tiempo que no escribía nada para El Visitante y ver esta pequeña reflexión me dio mucha alegría… No sé, tal vez me estás pidiendo que saque un poco de tiempo para escribir algún artículo de vez en cuando… ¿qué quieres que les diga?… Tú sabes que yo, por mí mismo no puedo escribir nada… así que si eso es lo que quieres, vas a tener que decirle al Espíritu Santo que me de algunas palabras para poder ponerlas por escrito…
Quiero aprovechar también para darte gracias por permitirnos ser parte del Sínodo… cuando me pidieron que fuera secretario de mi grupo, Tú sabes que yo no quería el puesto… no era por no trabajar, sabes que siempre digo que sí a todo lo que pones delante de mí… pero es que ya tengo tantas cosas que apenas me alcanza el tiempo… Pero Señor… la verdad es que poder ver las respuestas de todos los grupos ayuda a tener una mejor visión de la situación de la Iglesia en nuestra Arquidiócesis… además, que es un privilegio poder tener parte en la búsqueda de soluciones…
Y quiero darte gracias dobles porque también escogiste a Noemí para ser secretaria de otro de los grupos… sé que esta experiencia va a ser enriquecedora para ella… además de que puede llevar una visión más amplia a su grupo porque ella ha vivido la realidad de la Iglesia, tanto desde afuera como desde adentro…
Bueno, Jesús, ya va a ser medianoche y aún no he rezado el Rosario… pero antes de terminar quiero pedirte una bendición especial para mi papá, que aunque mañana es su cumpleaños, se lo celebramos hoy… ayúdalo a encontrarse contigo dentro de su enfermedad… te lo pido por la intercesión de Juan Pablo II, que conoce mejor que ningún otro hombre lo que es ofrecerte la enfermedad del Parkinson…
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo,
como era en el principio, por los siglos de los siglos…
Amén




