Noche de bendiciones…
Padre… son las 2:35 de la madrugada y no es hasta ahora que puedo sentarme un momento a escribirte algo en el diario… primero, cuando salí de la oficina, me fui a la clase,… después de clase, a la reunión que Padre Walter había citado con todos los ministerios de la parroquia… y después, le había prometido a Allison llevar a Iván a la Misa y predicación que había en la Parroquia San Esteban Protomártir…
¿Sabes algo?… cuando iba para la reunión me sentía cansado… y hasta pensaba: “si pudiera zafarme del compromiso con Allison e Iván”… pero después pensé que si Tú eras quien lo había puesto en mi “itinerario” por algo sería… así que me olvidé del cansancio, del hambre y de todo lo demás que ocupaba mi mente… y fui… ¡Cuanta unción había en esa Iglesia! ¡Cuantas gracias y bendiciones se derramaron sobre todos los que estábamos allí!
Lo único que siento es que Noemí no pudo ir con nosotros… yo sé que ella lo hubiera disfrutado y se hubiera sentido renovada… ¡el Espíritu Santo obró maravillas esta noche! Gracias por haberme invitado y haberme permitido estar allí… ¡gracias, Padre!
Bueno… ahora voy a tratar de dormir un poco pues mañana hay trabajo y tengo que madrugar… pero como no tengo sueño, voy hacer una Coronilla a la Divina Misericordia ofreciéndotela por todas las personas que estuvieron en la actividad de esta noche… en especial, dándote gracias por esos que hoy sintieron tu gracia y tu poder obrando en sus vidas y en sus corazones…
Que María Santísima, Nuestra Señora de los Dolores, acoja al mundo entero en su Corazón Inmaculado, guiándolo y protegiéndolo siempre…




