tercer día… por las almas devotas y fieles
Padre mío… hoy traigo a tu presencia las almas devotas y fieles… esas que a pesar de las pruebas y las adversidades, se han mantenido firmes en su fe y amor a Ti… esas almas que te siguen, a pesar de lo duro que parezca el camino… seguras de que Tú vas con ellas siempre…
Te pido por las almas que te adoran, te alaban y te glorifican… por las almas justas, fervorosas y piadosas… por las que esperan confiadas… y por las que te aman con amor puro e incondicional… Aumenta en ellas las virtudes e infunde en sus corazones el fuego ardiente de Tu Amor para que sean vivos reflejos de Jesús…
Hoy, tráeme a todas las almas devotas y fieles, y sumérgelas en el mar de mi misericordia. Estas almas me consolaron a lo largo del Vía Crucis. Fueron una gota de consuelo en medio de un mar de amargura.
Jesús Misericordiosísimo que desde el tesoro de tu misericordia les concedes a todos tus gracias en gran abundancia, acógenos en la morada de tu compasivísimo Corazón y nunca nos dejes escapar de él. Te lo suplicamos por el inconcebible amor tuyo con que tu Corazón arde por el Padre Celestial.
Padre Eterno, mira con misericordia a las almas fieles como herencia de tu hijo y por su dolorosa pasión concédeles tu bendición y rodéales con tu protección constante para que no pierdan el amor y el tesoro de la santa fe, sino que con toda la legión de los ángeles y los santos, glorifiquen tu infinita misericordia por los siglos de los siglos. Amén.
Coronilla a la Divina Misericordia
Padre Eterno, te ofrezco el Cuerpo, la Sangre, el Alma y la Divinidad de Tu Amadísimo Hijo, Nuestro Señor Jesucristo… como propiciación de nuestros pecados y los pecados del mundo entero.
Por su dolorosa Pasión…
ten misericordia de nosotros y del mundo entero.
Jesús… fuente de toda santidad… acoge en tus brazos a todos aquellos que con genuina devoción buscan acercarse a Ti… Que los rayos que brotan de tu muy compasivo Corazón aumente en ellos Tu Misericordia… ¡Jesús, yo confío en Ti!




