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Tengo sed

Tuesday, April 29th, 2008

Mi amado Jesús… esta mañana escuchaba la canción de las Clarisas de Clausura de Lerna que nos enviaron hace unos años a tengoseddeti.org… quería colgarla en el grupo que iniciamos en Facebook… se me había olvidado lo hermosa que es esta canción…

Te comentaba durante la tarde, mientras estaba contigo en la capilla, que siempre pensamos en la sed de eternidad que tiene el ser humano… ese vacío en el corazón que solamente puedes llenar Tú con insondable Amor… esa necesidad que tenemos de ser escuchados por Ti… rescatados por Ti… amados por Ti… pero Señor, muy pocas veces pensamos en la sed que Tú tienes de nosotros…

Nos creaste, Señor, para amarte… sin embargo, ponemos nuestros deseos antes que los Tuyos… y en nuestra soberbia, nos creemos autosuficientes… y sólo volvemos nuestro corazón a Ti cuando necesitamos tu ayuda… aún así, Tú sigues llamándonos… invitándonos… esperándonos… pero Jesús, son tan pocos los que se dejan seducir por Ti… tan pocos los que verdaderamente te abren la puerta de su corazón para que Tú puedas entrar y habitar en él…

Mira, que estoy a la puerta y llamo,
estoy a la puerta de tu corazón,
de día y de noche.
Te conozco como a la palma de mi mano,
conozco tus heridas,
Yo las llevé antes que tú,
y conozco, sobre todo,
tu necesidad de amor.

Ábrete a Mí, ven a Mí,
ten sed de Mí, dame tu vida.
Confía en Mí, pídeme que entre,
que tome tu ser y lo haré.
Te prometo ante mi Padre,
que haré milagros contigo.

Tengo sed…
tengo sed de amarte y de que me ames.
¿Tienes sed?
Te amo como nunca imaginaste.
Tengo sed…
tengo sed de amarte y de que me ames.
No hay nadie para Mí más importante.

Toda tu vida he deseado tu amor,
y tú, te olvidas de Mí… te olvidas de Mí.
Busco a cada momento tu corazón.
¿Te es difícil creer esto?
Entonces mira la Cruz,
mira mi Corazón, traspasado por ti.

Ábrete a Mí, ven a Mí,
ten sed de Mí, dame tu vida.
Confía en Mí, pídeme que entre,
que tome tu ser y lo haré.
Te prometo ante mi Padre,
que haré milagros contigo.

Ven a Mí,
ven con tu deseo de ser amado,
ven a Mí, ábreme tu corazón,
ahora mismo más que antes.
Mírame, que estoy a la puerta y llamo,
ábreme, porque tengo sed de ti.

Ábrete a Mí, ven a Mí,
ten sed de Mí, dame tu vida.
Confía en Mí, pídeme que entre,
que tome tu ser y lo haré.
Te prometo ante mi Padre,
que haré milagros contigo.

En esta noche quiero decirte que tengo sed de Ti… de tu Amor… de tu Paz… tengo sed de Tu presencia en mi vida… sed de hacer Tu voluntad y sed de dejarme guiar por Ti… tengo sed, Señor… tengo sed de Ti…

Por eso te pido como la samaritana en el pozo de Sicar: «Señor, dame de tu agua viva, para que ya no tenga más sed»



como instrumento tuyo

Tuesday, April 8th, 2008

Mi adorado Jesús… esta tarde, sentado ante Ti en la capilla, pensaba en todas las cosas que me pides últimamente… y es gracioso, pero mientras más indigno de Ti me siento… mientras más lejano te veo y más perdido me encuentro… es cuando más oportunidades de servirte me ofreces… no te niego que hay momentos en que no me creo capaz de cumplir Tu encargo… pero ¡¿cómo rehusarme a cumplir Tu Voluntad!?… y entonces se manifiesta Tu grandeza, cuando Tu Gracia suple todo lo que le falta a mi pobre esfuerzo…

Esta noche quiero ofrecerte esta hermosa oración… pidiéndote el don de la perseverancia… y la gracia de dejarme usar como Tú quieras usarme…

ORACIÓN

Padre, simplemente vengo a ti. Vengo como soy en toda mi pobreza. Sé que puedo venir a ti no importa como esté. Vengo a buscar tu misericordia y tu gracia de nuevo.

Perdóname mis errores y fracasos, las veces que me he perdido cuando mis prioridades no han seguido el orden correcto. Vuelvo a aceptar el don gratuito de tu amor, que me ofreces. El don gratuito de la vida eterna por medio de tu hijo Jesucristo. Reconozco de nuevo a Jesús como Señor y Salvador de mi vida.

Padre, quiero empezar de nuevo hoy. Envía tu Espíritu Santo para llenar mi corazón otra vez. Que el fuego de tu Espíritu purifique mi corazón. Prende mi corazón en el fuego de tu Amor.

Ven Espíritu Santo como en el Cenáculo, ven en tu poder y dale poder a mi vida. Libera en mí, todos los dones que tienes para mi vida. Incita el deseo ferviente de comulgar contigo a diario. Libera el don de la oración verdadera y perseverante. Utilízame como instrumento para la construcción de Tu Reino.

En el Nombre de Jesús, te ruego por esto. Amén.


Kim Kollins
La Zarza Ardiente



en la gran fiesta a Tu Misericordia

Sunday, March 30th, 2008

Amadísimo Jesús… hoy celebramos la gran Fiesta a Tu Misericordia … y Tú le dijiste a Santa María Faustina que hoy derramarías un manantial de gracias a todo el que se acerque con confianza a Ti… por eso, pensaba presentarte una intención muy especial para mí… sin embargo, mientras oraba, me di cuenta de lo afortunado que soy… de todo lo que Tú me has dado… y pensé, mi Señor, que este día, más que a pedir para mí, debo dedicarlo a implorar Tu Misericordia sobre aquellos que más necesitan Ti…

Por eso, en este día tan especial te pido por esos que más necesitan de Tu infinita Misericordia:

  • por los que sufren… los que sienten tristeza… angustia… o miedo… por los que están desanimados… o han perdido la fe…
  • por los que carecen de bienes materiales… por los más desprovistos de la tierra… que mueren de hambre… o de frío… o que no tienen un techo donde dormir…
  • por los que padecen de alguna enfermedad… por los que sienten dolor… por los que agonizan… y por esos que hoy vas a llamar ante Tu presencia…
  • por los matrimonios… especialmente esos que se encuentran separadas… por esos donde hay maltrato… o violencia… o se ha perdido el amor…
  • por las familias… por los niños… por los ancianos… por las madres solteras… por los bebes no nacidos…
  • por los deambulantes… los que están presos… los que sufren a causa de los vicios… los que se sienten perdidos…
  • por los sacerdotes y pastores de almas… especialmente esos que han perdido el celo que sentían al proclamar Tu Palabra… por los que tienen dudas.. o se han enfriado en su fe…
  • por nuestros líderes: políticos, cívicos y religiosos… por esos que de una u otra manera, rigen los destinos de Tu pueblo…
  • por los que te buscan y no te encuentran… y por aquellos que no te conocen pues nadie les ha hablado de Ti…
  • por los difuntos… especialmente esas almas que están en el purgatorio y nadie ora por ellas…
  • por aquellos que te siguen… que creen en Ti… que viven el Evangelio y cumplen Tu Voluntad…
  • por mi familia… por Noemí… por Maldy… por mis padres… por todos mis amigos, mis compañeros de trabajo y todas esas personas que están cerca de mí…
  • por aquellos que en algún momento me han hecho daño o me han ofendido… y aquellos a quien yo les he causado algún mal…
  • por mi comunidad… por mi isla… y por el mundo entero…

Señor y Dios mío… la Divina Misericordia es la devoción de la confianza… confianza en Ti… en Tu Palabra… en Tus promesas… en Tu Amor… por eso, en este día deposito en Tu compasivísimo Corazón estas intenciones con la seguridad de que Tú las has acogido y obrarás en cada una de ellas de acuerdo a Tu Voluntad…

¡Jesús… yo confío en Ti!



por aquellos que sienten tibieza en sus corazones

Saturday, March 29th, 2008

Mi amado Jesús… en el Apocalipsis recriminaste a la Iglesia de Laodicea por haber decaído en su fervor, volviéndose tibios, como las aguas termales que abundaban en su ciudad… «no eres ni frío ni caliente», les dijiste, «¡Ojalá fueras frío o caliente! Ahora bien, puesto que eres tibio, y no frío ni caliente, voy a vomitarte de mi boca»… ¡Cuánta repugnancia te causa la indiferencia, Señor!… Por eso hoy, último día de la Novena, te presento aquellos que sienten tibieza en su corazones

Mi Señor… Tú que eres compasivo y misericordioso… te ruego que acojas en tu piadosísimo Corazón a todas las almas tibias e indiferentes… esas que una vez creyeron en Ti y vivieron de acuerdo a Tu Voluntad…sin embargo, se han dejado llevar por la pereza, el orgullo y la soberbia… y hoy se encuentran alejadas de Ti y de Tu Iglesia… su falta no es estar lejos, sino la apatía y el desprecio con que han llenado sus corazones… su pecado, Señor, es no reconocer su tibieza… por eso te imploro… transforma su soberbia en humildad… su pereza en prestancia… su apatía en fervor… e infunde en sus corazones el fuego ardiente de Tu Amor…

Te pido también por las almas “frías”… esas, que al igual que las “tibias”, carecen de ese celo por tus cosas… esas donde falta fervor en sus corazones… donde no hay abnegación… y la fe se ha debilitado… pero a diferencia de las “tibias”, las almas “frías” reconocen que Tú faltas en sus vidas… y sintiendo este vacío, desean llenarlo… y se esfuerzan, a pesar de su condición… Amado Jesús, tiende Tu mano poderosa hacia ellas… y concédeles poder experimentar el fuego ardiente que arde en Tu Corazón…

Te pido también por las almas “calientes”… esas que sienten un celo ardiente por Tu Palabra, por Tu Iglesia y por todo lo que viene de Ti… esas que son fieles, abnegadas y fervorosas… esas que a pesar de las pruebas y las cruces, testimonian gozosas Tu presencia en sus vidas… te pido: fortalécelas… guíalas… protégelas… y mantenlas firmes en la fe…

Esto te lo pido por Tu Dolorosa Pasión,
y Tu Sangre preciosa derramada en la Cruz…
¡Jesús… yo confío en Ti!



por las almas que esperan en la cárcel del purgatorio

Friday, March 28th, 2008

Piadosísimo Jesús… en este día que la Novena nos presenta las almas que esperan en la cárcel del Purgatorio, quiero orar con esta antigua oración:

Dios omnipotente, Padre de bondad y de misericordia, apiádate de las benditas almas del Purgatorio y ayuda a mis queridos padres y antepasados:


por mis hermanos y parientes;
por todos mis bienhechores espirituales y temporales;
por los que han sido mis amigos y colaboradores;
por aquellos a cuantos debo amor y oración;
por cuantos he perjudicado y dañado;
por los que han faltado contra mí;
por aquellos a quienes profesas predilección;
por los que están más próximos a la unión contigo;
por los que te desean más ardientemente;
por los que más sufren;
por los que están más lejos de su liberación;
por los que menos auxilio y oraciones reciben;
por los que más méritos tienen por la Iglesia;
por los obispos, sacerdotes y religiosos;
por los defensores de tu santa fe y tu Iglesia;
por los maestros y pastores de almas;
por los que murieron repentinamente;
por los que murieron sin recibir los santos Sacramentos;
por los caídos en los campos de batalla;
por los sepultados en los mares;
por los que fueron ricos, y no supieron compartir sus bienes con los más pobres;
por los poderosos, que ahora son como viles siervos;
por los ciegos, que ahora reconocen su ceguera;
por los vanidosos, que malgastaron su tiempo;
por los pobres, que no buscaron las riquezas divinas;
por los tibios, que muy poca oración han hecho;
por los perezosos, que han descuidado tantas obras buenas;
por los de poca fe, que descuidaron los santos Sacramentos;
por los reincidentes, que sólo por un milagro de la gracia se han salvado;
por los padres, que no vigilaron bien a sus hijos;
por los líderes, que no atendieron la salvación de sus seguidores;
por los pobres hombres, que sólo se preocuparon del dinero y del placer;
por los de espíritu mundano, que no aprovecharon sus riquezas o talentos para el cielo;
por los necios, que vieron morir a tantos no acordándose de su propia muerte;
por los que no dispusieron a tiempo de su casa, estando completamente desprevenidos para el viaje más importante…

¡Jesús mío, misericordia!

Dales, Señor, a todas las almas el descanso eterno,
y haz lucir sobre ellas vuestra eterna luz.
Que en paz descansen, amén.

Señor y Dios mío… éstas almas han reconocido sus pecados y han clamado a Ti suplicando Tu perdón y misericordia… pero saben que necesitan pagar su deuda con Tu justicia… y purificarse antes de poder gozar de tu santa presencia… Te ruego, perdónalas y llévalas pronto ante Ti… para que junto a tus ángeles y tus santos, también glorifiquen por siempre Tu infinita Misericordia…

¡Jesús… yo confío en Ti!



por aquellos que llevan Tu Misericordia a todos los hombres

Thursday, March 27th, 2008

Jesús mío… hoy, en el séptimo día de la Novena a Tu Divina Misericordia, quiero traer ante Ti a todas las almas que veneran y glorifican Tu Misericordia de modo especial… aquellas que guardan una especial devoción por Tu infinita Misericordia… y que junto a Santa María Faustina, sumergen toda la humanidad en el insondable mar de Tu Misericordia Divina…

Te pido por ellas, acógelas y guárdalas en Tu amantísimo Corazón… ellas son el reflejo de Tu Amor inmenso y sirven como instrumentos para acercar los pecadores hacia Tu Misericordia… también te pido por sus intenciones particulares y por todas las personas que traen a ante Ti durante esta Novena

Que la humanidad pueda verte y encontrase contigo en estas almas… que sus ojos reflejen la bondad que hay en los Tuyos… que sus labios hablen las Palabras de alivio que salen de Tus labios… que sus manos consuelen como lo hacen las Tuyas… y que sus corazones amen con todo el Amor de Tu Corazón…

Señor, Tú que eres el Amor y la Misericordia misma… en esta noche acudo a Ti con una petición muy especial… te pido por el pueblo de Puerto Rico… por la situación que atraviesa… fuera de líneas de política partidistas, te pido por señor gobernador y por los demás acusados… pero en especial, te pido por sus familias… sostenlos y fortalécelos en este momento de prueba… sumérgelos en Tu piadosísimo Corazón y concédeles Tu Paz en medio de esta tormenta…

Todo esto te lo pido por Tu Dolorosa Pasión,
y Tu Sangre preciosa derramada en la Cruz…
¡Jesús… yo confío en Ti!



con la confianza de un niño

Wednesday, March 26th, 2008

Amadísimo Jesús… esta noche, cuando reflexionaba sobre la intención que la Novena de la Divina Misericordia nos presenta en este día, recordaba el comienzo de mi conversión… ¿te acuerdas el día que me encontré aquel escrito de Santa Teresita?… ¿de cómo me sorprendieron su humildad, su pequeñez, pero sobre todo, esa confianza absoluta con la que se ponía en Tus manos?… desde aquel día, en Teresita encuentro el ejemplo vivo de ese «ser como niños» que Tú nos pides en los evangelios… todavía, cuando siento que a pesar de mis esfuerzos, no logro adelantar… y te veo tan lejos e inalcanzable… vuelvo a leer aquellas palabras que Teresita le dijo a una novicia que se sentía de la misma manera:

Es usted como un niño pequeño que empieza a tenerse en pie y aún no sabe andar. Quiere llegar a lo alto de una escalera para encontrarse con su madre, y levanta su piececito intentando subir el primer peldaño. En vano; cae y recae sin poder adelantar. Pues bien, sea usted como ese niño: en la práctica de las virtudes, levante su pie para subir la escalera de la santidad, pero no se crea capaz de llegar ni al primer peldaño. Dios nuestro Señor no pide más que su buena voluntad. Desde lo alto de esa escalera, Él la mira con amor; vencido por la inutilidad de sus esfuerzos, no tardará Él en bajar y tomándole en sus brazos la llevará para siempre a su reino.

Señor… esta noche quiero presentarte a todas esas almas que se han hecho pequeñitas como niños… y que en su sencillez y su pureza, han conocido la gracia de tener un corazón manso y humilde como el Tuyo…

Son esas almas las que se abandonan ciegamente en tus brazos con una confianza absoluta en Tu Misericordia… te ruego, conserva sus corazones limpios de todas las impurezas de este mundo… y aumenta en ellos la fidelidad, el candor y la inocencia… para que llenos de alegría y con sencillez filial siempre puedan decirte: «¡Abbá, Padre!»

Mi buen Jesús… Tú que dijiste: «dejad que los niños se acerquen a Mí» … mira con ternura a todas las almas nobles y puras que se acercan como niños a Tu muy Compasivo Corazón, fuente de santidad y Misericordia… que todos juntos repitan, a una sola voz por siempre:

¡Jesús… yo confío en Ti!



por aquellos que se han separado de Tu Iglesia

Tuesday, March 25th, 2008

Jesús mío… perdona por la descarga de ayer, pero Tú sabes que hay días más difíciles que otros… gracias por comprenderme… y por el regalo que me hiciste hoy en la capilla… ¡pasamos casi una hora solos: Tú y yo!!!… aunque siempre me resulta fácil hablar contigo… días como hoy, que puedo hablarte en voz alta y acercarme a Tu altar, son muy especiales para mí…

En esta noche te presento la intención para el quinto día de la Novena: las almas de los hermanos que se han separado de Tu Iglesia

Como dice San Pablo: todos somos miembros de un mismo Cuerpo: la Iglesia… pero no cualquier iglesia… sino de esa Iglesia que Tú fundaste sobre la roca de Pedro y los Apóstoles… por eso, cada vez que uno de estos hermanos se aleja de Tu Iglesia… desgarra Tu Cuerpo… ¡te desgarra a Ti!

Amadísimo Jesús… Tú sabes que no es su culpa… Tú sabes que muchos se han dejado seducir por doctrinas más fáciles… ya sea por desconocimiento… por ingenuidad… o por pereza… pero ellos piensan que aún te siguen a Ti… y yo sé en mi corazón que Tú no los dejas solos a donde han ido… pero se han privado de Tus Sacramentos y de todas las gracias que Tú dispensas a través de ellos… te ruego que abras sus corazones y les dejes ver su error… para que amándote como te aman, busquen volver al lugar que Tú separaste para ellos…

También te presento aquellos que por ambición, por envidia o por soberbia han cerrado sus corazones a la dirección del Espíritu Santo… y han decidido seguir un camino distinto al de Tu Iglesia… te pido que sanes esas heridas que llevan dentro y los llames de vuelta a Tu redil…

Pero, de una manera muy especial… quiero pedirte por aquellos que a conciencia de su error, calumnian y ultrajan a Tu Iglesia… Tu Palabra… Tus santos… Tus sacerdotes… y sobre todo, a Tu Madre, la Santísima Virgen María…

Compasivísimo Jesús mió, te suplico que envíes sobre ellos el Espíritu de Verdad… y les concedas el don de Temor de Dios… transforma sus corazones de piedra en corazones de carne… y ayúdalos para que con un corazón manso y humilde puedan reconocer su error… y nazca en ellos el deseo de regresar a Tu Casa…

Esto te lo pido por Tu Dolorosa Pasión,
y Tu Sangre preciosa derramada en la Cruz…
¡Jesús… yo confío en Ti!



líbrame, Señor, que me refugio en Ti

Monday, March 24th, 2008

Amado Jesús… siento que sea tan tarde, ya casi me voy a la cama y no es hasta ahora que puedo sentarme a escribir un poco en el diario… sabes que me siento cansado… pero un cansancio de muchas noches, de una lucha constante y de una espera que no llega… un cansancio que sólo puede encontrar reposo en Ti y en la promesa de Tu Amor… quiero confiar, Señor… quiero confiar en Ti… por eso esta noche, repito las palabras del salmista:

Señor, escucha mi oración,
presta oído a mis súplicas, por tu lealtad,
respóndeme, por tu justicia;
no entres en juicio con tu siervo,
pues nadie es justo ante Ti…

Me acuerdo de los días de antaño,
medito en todas tus acciones,
pondero las obras de tus manos;
hacia Ti mis manos tiendo,
mi alma es como una tierra que tiene sed de Ti…

¡Oh, pronto, respóndeme,
Señor, el aliento me falta;
no escondas lejos de mí tu rostro,
pues sería yo como los que bajan a la fosa!

Haz que sienta tu amor a la mañana,
porque confío en Ti;
hazme saber el camino a seguir,
porque hacia ti levanto mi alma…

Líbrame, Señor, que me refugio en Ti;
enséñame a cumplir tu voluntad,
porque tú eres mi Dios;
tu espíritu, que es bueno,
me guíe por el camino del bien…

Por tu nombre, Señor, dame la vida,
por tu justicia, saca mi alma de la angustia;
por tu amor, aniquila a mis enemigos,
pierde a todos los que oprimen mi alma,
porque yo soy tu servidor….

Señor, en esta noche me siento lejos de Ti… aún así, quiero presentarte la intención para el cuarto día de la Novena… te ruego que cubras mi miseria con Tu Gracia… y te dignes a escuchar mi oración…

En esta noche te presento a los que no creen en Dios, y a aquellos que todavía no te conocen… sé, piadosísimo Jesús, que no soy digno de elevar esta plegaria… reconozco que por muchos años yo mismo anduve vagando lejos de Ti y de Tu Iglesia… reconozco que muchas veces desprecié todo lo que Tú me ofrecías… pero, a pesar de mis inconsistencias… de mi flojera… de mi fe frágil… y de mi falta de valor… Señor… ¡a pesar de mí mismo!… Tú siempre estuviste a mi lado… guiándome… dirigiéndome… amparándome… amándome…

Hoy te ruego, derrama la gracia de la conversión sobre todos aquellos que no creen en Ti… y sobre aquellos que aún no te conocen… mantén la llama viva en los corazones de esos que se han apartado de Tu Iglesia… y reaviva el fuego de esos que en medio de la prueba, han perdido la fe… para que un día, todos puedan encontrar el camino de regreso a Tu muy compasivo Corazón…

Y aquellos que nunca te han conocido… aquellos que no han tenido la gracia de conocer Tu nombre o escuchar Tu voz… derrama torrentes de Misericordia sobre ellos… guíalos y protégelos… y revélate ante ellos como el Camino, la Verdad y la Vida… para que un día, todos unidos, podamos aclamarte y glorificarte como nuestro único Señor…

Esto te lo pido por Tu Dolorosa Pasión,
y Tu Sangre preciosa derramada en la Cruz…
¡Jesús… yo confío en Ti!



este es el día en que actuó el Señor

Sunday, March 23rd, 2008

Mi buen Jesús… «Este es el día en que actuó el Señor: sea nuestra alegría y nuestro gozo», así cantaba la antífona del salmo de hoy… toda la preparación de la Cuaresma: las oraciones, los ayunos, las penitencias, las limosnas… todo… todo iba dirigido a ayudarnos a morir a nosotros mismos, para que Tú pudieras resucitar en nosotros… ¡hoy es un día glorioso, Señor!… un día de alabarte y bendecirte… de darte gracias por la vida, la vida presente y la vida futura que nos ofreces… sí, mi Señor: «¡sea nuestra alegría y nuestro gozo!»

Pero, como le decía Pablo a los colosenses, si hemos resucitado contigo tenemos que aspirar a los bienes de arriba… por eso, hoy te pido que me concedas un deseo ardiente de santidad… que al fin y al cabo, no es otra cosa que hacer Tu Voluntad… deseo estar siempre contigo… ¡menuda aspiración para un pecador indigno como yo!!!… pero si Tú has puesto este deseo en mi corazón, debe ser porque quieres darme la gracia para cumplirlo…

Amadísimo Jesús… en esta noche quiero presentarte la tercera intención de la Novena: las almas devotas y fieles… Tú le dijiste a Santa Faustina que fueron ellas las que te consolaron a lo largo del Vía Crucis… que fueron para Ti, como una gota de consuelo en medio de un mar de amargura… y hoy las sumerjo en la inmensidad de Tu insondable Misericordia…

Te ruego, mi compasivísimo Salvador… que derrames abundantes gracias sobre ellas… protégelas y cuídalas en todo momento, para que nunca pierdan el amor que las une a Ti… y aumente en ellas la fe y la confianza que las impulsa a seguirte…

Bendícelas con Tu Misericordia… para que un día puedan llegar a estar contigo en el Cielo… y junto a Tu Santísima Madre María… a los coros angélicos… y a todos los santos… alaben y glorifiquen Tu infinita Misericordia por toda la eternidad… y como Santa Faustina, nunca dejen de repetir:

¡Jesús… yo confío en Ti!